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Hola, papá. Se acerca el 19 de marzo y todavía no termino de ser consciente de la realidad. Es curioso darme cuenta de que, sin estar, estás más presente que nunca. Cuando estabas aquí, un abrazo a veces parecía innecesario; dábamos todo por sentado. Vivíamos en esa segura superficialidad de saber que estarías ahí, inmutable, en tu sillón, aunque no habláramos demasiado. Hoy, buscando libros en Argot para el programa de À Punt ràdio, al que voy cada jueves, pero hoy toca en martes, cojo unos libros que me llaman la atención y, por inercia, pienso: "Este le encantaría" o "Este no, la letra es demasiado pequeña para él". Sigo eligiendo libros para ti en mi cabeza. He aprendido que "estar" es algo que se hace desde dentro de los que te rodean. Ahora miro a mis hijos. Ellos ya se hacen grandes. Ya no entran a mi habitación simplemente a "estar"; ahora tienen un mundo entero en sus teléfonos que parece muy atractivo. Sin embargo, todavía quedan grietas de luz. Hay momentos —a veces por obligación escolar, otras por pura inercia— en los que estamos todos leyendo en casa. Nadie habla, pero todos estamos. En ese silencio de páginas que pasan, seguimos estando juntos. Como estábamos tú y yo. Feliz Día del Padre, con un libro, estés donde estés. Recuerda: Primero pinchar aquí:
Segundo, leer cada día.
Tercero, empezar por el punto primero.
Así que deja el móvil.
Pasea hasta Argot y lee.
Sé una chica lista, sé un chico listo “my friend” | |
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