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¿Cómo saber si un libro es bueno? ¿Por qué nos hace llorar la cebolla?

¿Cómo saber si un libro es bueno? J.V. Centelles

No todo está escrito ni pensado. A través de una simpleza, como es leer la página 69 de cualquier libro, se puede averiguar si éste va a gustar o no. Haciendo la prueba se puede comprobar. Cogiendo un libro de portada aburrida y simple, comprobaréis que aunque el ladrillo sea de 500 páginas, en esa precisa página de reminiscencias eróticas se encuentra la esencia.
¿Qué regla de oro se habrá aplicado para comprobar que esto se cumple?, ¿qué leyes de la naturaleza habrán confluido para atraer en esta mágica página el magnetismo de toda la historia?. No existe una respuesta científica capaz de desvelar este misterio. Lo que sí podemos aventurarnos a decir es que se cumple. Coged vuestro libro favorito, abridlo por la página 69 y leedla, intentando aislar la información, sin relacionarla con lo que ya sabéis (sí, ya sé que es difícil, por eso lo he llamado ejercicio). Ahora intentad valorar si esa página os habría animado a comprar el libro. Formulad vuestras hipótesis y haced lo que juzguéis oportuno. Podéis debatirlas con los vuestros frente a un café o incluso hacer una tesis doctoral.

¿Por qué nos hace llorar la cebolla? Sofia Piqueras
Siempre existe la típica excusa en la cocina para escabullirse de cortar la cebolla. Y alegamos que no nos gusta su olor, o que después se nos queda en las manos una fragancia bien poco agradable para el objetivo de nuestra caricia. Las cebollas contienen una molécula que es inodora y obedece al curioso nombre de trans-(+)-S-(1-propenil)-L-cisteina sulfóxido. Cuando se corta la cebolla, se producen roturas celulares que permiten a una enzima llamada alinasa entrar en contacto con el trans-(+)-S-(1-propenil)-L-cisteina sulfóxido. Así, se produce piruvato, amoníaco y syn-propanotial-S-óxido. La última molécula es la responsable de la irritación ocular y del lagrimeo. En pocas palabras, de hacernos llorar desconsoladamente. Cortar la cebolla bajo agua fría supone llorar menos y esto es porque el propanotial es soluble en el agua y ésta ayuda a que esta sustancia se rompa. El ácido sulfhídrico producido en la reacción huele a huevos podridos, pero no es la única sustancia presente en la cebolla que produce mal olor, y por tanto mal aliento. El agua con jugo de limón atenuará el olor de nuestras manos.

PUBLICADO EN EL PERIÓDICO Mediterráneo 27 y 28 Julio 2008

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