Viví así, solo, sin nadie con quien hablar verdaderamente, hasta que tuve una avería en el desierto del Sahara, hace seis años. Algo se había roto en mi motor. Y como no tenía conmigo ni mecánico ni pasajeros, me dispuse a realizar, solo, una reparación difícil. Era, para mí, cuestión de vida o muerte. Tenía agua apenas para ocho días. La primera noche dormí sobre la arena a mil millas de toda tierra habitada. Estaba más aislado que un náufrago sobre una balsa en medio del océano. Imaginaos, pues, mi sorpresa cuando, al romper el día, me despertó una extraña vocecita que decía: -Por favor..., ¡dibújame un cordero!
Amor de madre Caminando entre rosas y espinas Es la historia de una mujer que nació inmediatamente después del final de la Segunda Guerra Mundial. Un tiempo difícil debido a la situación social y económica, que causaba estragos en cuanto a enfermedades, que solían tener un final trágico: la muerte. La autora consigue transmitir no solo su historia personal, si no también los valores y enseñanzas que ha recorrido a lo largo de su vida, convirtiendo este libro en un testimonio de valor incalculable sobre la fortaleza humana y la capacidad de superar las adversidades.

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