Más allá del mundo del lenguaje, se extiende la Nada. La vida humana, inevitablemente, es la articulación entre ambos. Para aliviar esta dolorosa lucha y beneficiarse de ello, el hombre elabora distintas formas defensivas. Estas barreras ontológicas son la religión, el arte, la ciencia y la filosofía. Bergman, como artista, guarda este límite ayudando al espectador a evitar que renuncie y se precipite. Ayuda a que ûaunque con dolor y angustiaû la vida sea vivida. Sus personajes son nuestra imagen. Si bien sus vidas se desarrollan en espacios y tiempos diferentes, las claves esenciales para acceder a los interrogantes de aquella humanidad, nos hacen entender mejor nuestra existencia. Bergman, el guardián de la nada, abre la puerta al universo del gran director sueco y aporta conceptos para un posible acercamiento a su obra.
Amor de madre Caminando entre rosas y espinas Es la historia de una mujer que nació inmediatamente después del final de la Segunda Guerra Mundial. Un tiempo difícil debido a la situación social y económica, que causaba estragos en cuanto a enfermedades, que solían tener un final trágico: la muerte. La autora consigue transmitir no solo su historia personal, si no también los valores y enseñanzas que ha recorrido a lo largo de su vida, convirtiendo este libro en un testimonio de valor incalculable sobre la fortaleza humana y la capacidad de superar las adversidades.

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